Gobierno aumenta precios de 6 productos regulados
- Clarissa Castillo/clcastillo@epasa.com/@Claricastillo28
Ayer, a través de la Gaceta Oficial, el gobierno de Panamá dio a conocer que la medida del Control de Precios de alimento...


Los panameños compran la libra de cebolla hasta a $2 la libra. /Foto Archivo

Aprueban la importación de tomate por la escasez del rubro en el país
Ayer, a través de la Gaceta Oficial, el gobierno de Panamá dio a conocer que la medida del Control de Precios de alimentos se extenderá por seis meses más con aumentos en seis productos.
Según el Decreto Ejecutivo 72 de 5 de julio de 2016, la decisión de la extensión se tomó en una reunión sostenida por las autoridades el pasado 1 de julio, en la que se acordó asegurar que se mantengan los ahorros generados a la población en sus compras de alimentos.
De acuerdo con la evaluación de la Comisión de Ajustes de Precios, resultó necesaria la modificación del costo de tres productos agrícolas, así como de tres cortes de carne, que en total ascendieron a unos $0.95, lo que aleja a los consumidores de ahorrarse los $58 prometidos en campaña electoral.
La libra de carne molida, el jarrete, el pecho, el tomate perita y las lentejas aumentaron $0.15, cada uno, mientras que la cebolla amarilla nacional subió $0.20.
En el decreto anterior las autoridades también modificaron el precio de la lenteja que es 100% importada, pasando de $0.56 a $0.70 la libra y el ñame paleta que tenía un costo de $0.35 la libra y que ahora es de $0.40, debido al incremento en el costo de producción.
Con estos nuevos ajustes, el Gobierno parece reconocer tácitamente que el Control de Precios no ha sido lo efectivo que esperaba.
Productores, consumidores y empresarios insisten en que la medida debe desaparecer, porque no ha beneficiado a ningún sector. Los productores afirmaron el lunes que "sueñan" con la eliminación del Control de Precios.'
Aprueban la importación de tomate por la escasez del rubro en el país
Debido a la escasez de tomate industrial que hay en el país, se aprobó la importación de un contingente de pasta cruda o pulpa de tomate como materia prima para poder hacerle frente a las cuotas de producción que le exige la empresa multinacional Nestlé S.A. a los productores panameños, según fue publicado en la Gaceta Oficial.
Al igual que el rubro cebolla, la producción de tomate está pasando por una situación difícil, lo que es atribuido al abandono del sector agro y al impacto del clima, lo que ha hecho que baje su cosecha.
El periodo de importación de este contingente será desde la última semana de junio hasta el 31 de diciembre de 2016.
Este es el segundo año consecutivo en que Panamá tiene la necesidad de importar pasta cruda o pulpa de tomate.
Producción
$0.30 cuesta producir una libra de tomate, según manifiestan los agricultores.
$0.10 precio en el que se llega a vender el producto cuando hay suficiente cosecha.
Ante la presión de estos grupos, el aumento de otros productos y la escasez, el ministro de Comercio e Industrias, Augusto Arosemena, señaló el lunes que "estamos anuentes de la situación que se está viviendo con la lenteja y la cebolla, y es por eso que estos son unos de los productos que se están evaluando para modificar la medida y hacerla real a la necesidad que tienen los panameños al día de hoy".
Los productores de cebolla no ven rentable el Control de Precios, pese a la insistencia del Gobierno de renovar la medida.
La decisión del Ejecutivo, contrario a lo que se prometió el 1 julio de 2014 de ahorrarle 58 dólares a los panameños, ha terminado por ocasionar una escasez en rubros como la cebolla, tomate perita, ñame, entre otros.
Augusto Jiménez, presidente de la Asociación de la Comunidad Productora de Tierras Altas (Acpta), ha indicado en reiteradas ocasiones el daño que el Control de Precios le ha causado al sector productivo, que ya ha perdido unas 860 hectáreas de siembras de cebolla.
Actualmente, los productores cultivan unas 300 hectáreas a nivel nacional que producen entre 18,000 y 25,000 quintales mensuales desde mayo hasta diciembre.
Sin embargo, hay excepciones de enero a marzo, ya que aumentan hasta 45 mil quintales de cebolla al mes, esto no va acorde con las estadísticas de importación de cebolla que registra la Autoridad Panameña de Seguridad de Alimentos (Aupsa) de enero a julio de este año.
Las cifras de la Autoridad revelan que este año se han importado unos 100 mil 741.34 quintales de cebolla y de este total la mayoría se ha importado de enero a marzo, espacio en que los productores aseguran que pueden abastecer el consumo nacional que es de 45,000 quintales al mes.
En tanto, en momentos en que hay escasez del producto se percibe una baja en las importaciones de abril a julio, según las últimas cifras de la página web de Aupsa.
Para Jiménez, también productor de cebolla, esta es una "triste historia", pues asegura que los importadores solo velan por sus propios intereses y esto se comprueba porque en los meses donde los precios en el mercado global son más asequibles y pueden ganar más, importan o de lo contrario no les conviene.
"En este momento, ellos no están trayendo las cantidades que se necesitan porque no les es rentable, es por eso con todo lo que está pasando que todavía hay incertidumbre entre los productores, quienes no tienen confianza de volver al campo", resaltó.
Jiménez asegura que con la insistencia de las autoridades se está acabando con la producción nacional, porque necesitan seguridad.
Recordó que hace 14 meses se desperdició la producción nacional. "La cosecha nacional se perdió en las instalaciones del Instituto de Mercadeo Agropecuario (IMA), y eso es un pecado", dijo.
En el caso del tomate, el productor Lorenzo Jiménez explicó que el precio a veces está a la baja o al alza.
Por ejemplo, el precio de venta del producto en las áreas reproductoras se encuentra en 70 centavos la libra de tomate perita y $0.65 el tomate redondo, pero al llegar a la ciudad se encarecen.
La escasez, según el productor, se da porque producir una libra de tomate cuesta entre $0.25 y $0.30 la libra, pero cuando hay suficiente se llegan a vender hasta en 10 centavos, ocasionándoles pérdidas.
De darse una extensión en la medida de regulación, el economista Juan Jované manifestó que nuevamente los que van a sufrir son los consumidores, porque se darán aumentos de precios en otros productos que antes no se daban.
Una prueba de ello es el costo de la carne de res que ha encarecido más del 40% y el precio de los costos de artículos personales y de limpieza.
"Esto muestra que el sistema estuvo mal diseñado y que se pudo haber llamado regulación de precios porque cuando uno hace regulación entra este tema de las alzas de los costos", dijo el economista.
A juicio del economista no se entiende por qué se insiste en seguir con una medida, cuando no se ha acabado con la especulación en el mercado.
Además, asegura que los ajustes que se le hicieron a los alimentos beneficiarán a los intermediarios.
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