COVID-19
Una oportunidad para adecuar el sistema educativo
La educación de nuestro país reclama un giro rotundo de métodos y herramientas que permitan responder a las necesidades del presente y del futuro.
COVID-19
La educación de nuestro país reclama un giro rotundo de métodos y herramientas que permitan responder a las necesidades del presente y del futuro.
La educación de nuestro país debe modernizarse, transformarse, es una tarea que no puede esperar más y que requiere del aporte financiero del Estado. Foto: EFE.
En nuestro Panamá hay un debate entre si se mantiene el sistema particular abierto o no, y le preguntamos al señor presidente y la ministra de Educación si existen dos sistemas educativos o uno solo.
Nuestro sistema educativo está fundamentado en el Capítulo 5° de la Constitución Política de la República de Panamá y por el texto único de la ley 47 de 1946, Orgánica de Educación y adecuada por el Decreto Ejecutivo N° 305 de 30 de abril de 2004.
El 4 de mayo, cuando se cumplieron 56 días del primer caso de COVID-19 en Panamá, la cifra ascendía a 7,387 casos confirmados y 203 fallecidos, realidad que según la Unesco, hasta el momento ha llevado a 102 países a mantener cerrado su sistema educativo y otros 11 han impuesto cierres locales para frenar el avance de la pandemia, unos pocos tienen acceso a información por medio del internet, para educarse en las comunidades originarias y del interior de la República, e incluso en las zonas urbanas, la realidad es otra.
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La educación de nuestra niñez y la juventud requiere un firme compromiso por parte de los gobernantes y de quienes como yo, ejercemos la docencia.
La educación de nuestro país reclama un giro rotundo de métodos y herramientas que permitan responder a las necesidades del presente y del futuro.
Por ello es necesario hoy:
Tener mucha cautela por el levantamiento de la cuarentena, toda vez que los números de casos siguen aumentando y los pacientes recuperados siguen siendo bajo.
La educación de nuestro país debe modernizarse, transformarse, es una tarea que no puede esperar más y que requiere del aporte financiero del Estado, lo que involucra a todos los ciudadanos.
La educación de nuestro país debe tener la capacidad de preparar a los estudiantes para cualquier adversidad, permitiendo el desarrollo de una sociedad equitativa en conocimientos, enriquecida en valores, cultura y solidaridad.
Es necesario que esta oportunidad nos permita la creación de un sistema educativo verdaderamente igualitario, emancipado al pleno desarrollo de las capacidades cognitivas, integrales, críticas y personales del alumno, eliminando la exclusión social.
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Una sociedad democrática requiere que los ciudadanos posean la capacidad de relacionarse unos con otros en términos de igualdad y reciprocidad en el control de los asuntos comunes.
Nuestro proyecto educativo a futuro debe no solo orientarse en la construcción del currículo, sino también para el fortalecimiento de las estrategias ciudadanas, relacionadas con la defensa de la dignidad humana y con la resistencia a todo tipo de crueldad inscripta (implícita o explícitamente) en las formas de la participación social.
Lograr que la educación en sus diferentes niveles se convierta en un vehículo para el crecimiento humano y su desarrollo, más allá de una condición para la incorporación instrumental de los actores sociales a la división social del trabajo.
La integración de sistema e- learning o teleformación con sistemas de distribución de contenidos, gestión del aprendizaje y un sistema de desarrollo de comunidades, que incluya a estudiantes, docentes, investigadores y productores de recursos.
La educación para el desarrollo sostenible, basada en la noción de la equidad, participación, justicia social y sostenibilidad.
La educación de las comunidades originarias enmarcadas dentro de los principios y objetivos generales de la educación nacional y que desarrolle características, objetivos y metodología de educación bilingüe intercultural.
Fortalecer la descentralización, como estrategia administrativa, en los diferentes niveles de gestión del sistema educativo nuestro.
En cada región educativa debe existir un departamento de higiene y salud ocupacional para tener preparados planes de mitigación a futuras situaciones como la que hoy vivimos.
Debe adaptarse a nuevos avances tecnológicos que posibiliten la creación de nuevas herramientas y métodos con el fin de hacer un proceso interactivo, práctico y autodidáctico.
Definitivamente, el 2020 nos ha cambiado la vida, con la aparición del Covid-19 en el mundo, la humanidad también ha comprendido que es una una oportunidad para que las autoridades analicen nuestro sistema educativo, tanto en la educación pre-media, media y superior, que pasó de ser una alternativa a una necesidad en todos los sectores.
Representante de la Organización de Profesionales de Panamá ante CONEAUPA (Consejo Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria de Panamá).
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