Sobre estadísticas y comunicación
... se provocó la sensación de estar ante una tragedia de proporciones insostenibles, como si cada uno de esos casos reportados corresponden a personas que están graves en el hospital.
... se provocó la sensación de estar ante una tragedia de proporciones insostenibles, como si cada uno de esos casos reportados corresponden a personas que están graves en el hospital.
Del gran total de casos registrados, 75 a un 80%, serán muy leves o asintomáticos, por lo que no van a requerir tratamientos intensivos, ni ingreso hospitalario. Foto: EFE.
Al momento de redactar este artículo, me baso en los datos ofrecidos por el Ministerio de Salud (Minsa), al 14 de mayo de 2020, sobre la enfermedad de CoVid-19 en Panamá.
Si atendemos a los datos disponibles veremos un panorama optimista: El 67,7% de los pacientes reportados en Panamá, 8944 en total, están recuperados, para un total de 6057; a nivel mundial el porcentaje recuperados se ubica en un 38%.
Adicionalmente, el porcentaje de fallecimientos se presenta muy estable desde hace varias semanas, con un 2,7 a 2,8% de los casos, muy por debajo del 6,7% mundial y del 5,8% en el continente americano.
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Este conjunto de datos ayuda a comprender que no podemos seguir con la idea, instalada por, lo que a mi juicio, ha sido provocado por un manejo comunicativo infortunado, en cuanto a la forma de transmitir la información; desde el primer día que se empezaron a reportar los diferentes datos que se iban registrando diariamente en el país, se provocó la sensación de estar ante una tragedia de proporciones insostenibles, como si cada uno de esos casos reportados corresponden a personas que están graves en el hospital.
Otro dato significativo y alentador es que, a la fecha del reporte de, 14 de mayo contamos con solo 373 casos activos, según los reportes oficiales, de los cuales hay ingresados en salas hospitalarias 296 y 77 en Unidades de Cuidados Intensivos.
Agrego otro aspecto más: en nuestro país ningún médico de los que atiende, en dichas unidades tan delicadas, ha sido contagiado.
En otros países los intensivistas han sido víctimas frecuentes de la CoViD-19, con saldos fatales.
¿Por qué opino de esta forma?
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Hay múltiples razones para ello; tomemos en cuenta el hecho de que, del gran total de casos registrados, captados, alrededor de 75 a un 80%, aproximadamente, serán casos muy leves o asintomáticos, por lo que no van a requerir tratamientos intensivos, ni ingreso hospitalario a una sala de atención por la enfermedad, lo cual es de tener en cuenta.
Si hacemos el ejercicio simple con un número hipotético de 200 casos, resultaría lo siguiente: 160 no van a requerir tratamientos hospitalarios porque no padecen síntomas, o son muy leves, siendo la única prescripción el aislamiento domiciliario o, si la persona no posee las condiciones apropiadas pasa a un hotel en donde se le brinda el cuidado requerido.
Sabiendo que hay quejas de la población, que existen fallas muy importantes en el sistema, no se puede ni se debe ocultar.
Posible y lamentable, dentro del ejemplo que se está analizando unas 6 personas de esas 200 serán fallecidas, lo cual es lamentable, pero viendo esta perspectiva, es lo que podríamos esperar.
Bien hemos visto que las cifras de defunciones oscilan, en las últimas 2 o 3 semanas en números que no superan los 7 decesos.
Con todo esto vemos que se reduce el número de personas que vamos viendo en UCI's, con un 0,86% de los pacientes actuales, así como en el caso de los ingresos en salas, que llegan a un 3,3% de los casos reportados.
Sigo sosteniendo, respetuosamente, que la forma en que se han presentado las cifras ha provocado pánico en la gran mayoría de la población panameña (y también a nivel mundial cuando la OMS saca reportes pesimistas cada día); si hubieran explicado con mayor detalle, y en forma muy sencilla en qué consiste cada uno de los indicadores, las cosas serían diferentes, enfatizando que aproximadamente entre el 75 a 80% de las personas que sean declaradas positivas tendrán un recorrido bastante bueno, siendo asintomáticos o de leves manifestaciones.
A mis estudiantes de estadísticas, siempre les digo tres cosas importantes:
1. Las estadísticas no trabajan con los números de la misma forma en que se realizan los cálculos dentro de las matemáticas.
Las cifras no tienen el mismo significado en una ciencia y en la otra. En estadísticas las comparaciones se hacen sobre la realidad de cada lugar, dado que intervienen una enorme cantidad de variables que son propios de un lugar o grupo específico.
Al momento de presentar las estadísticas, principalmente las bioestadísticas, estas deben ser contextualizadas para su mejor comprensión, de acuerdo a cada entorno.
2. Los números estadísticos no son fríos; tienen que ser tratados con seriedad y respeto.
Detrás de ellos hay sentimientos, dolores, alegrías, felicidad, dudas; en este caso; los datos que vemos nos enseñan, más allá de todo, las deficiencias de un modelo de salud neoliberal, que debilitó la capacidad de respuesta del sector salud a escala universal; muchas de las complicaciones y de los decesos, se habrían podido evitar con más recursos humanos, equipamientos y por medio de un verdadero modelo de salud preventiva y no de atención a la enfermedad.
Esta razón manifiesta con claridad que la salud no es solo asunto de médicos, enfermeras, técnicos de diversas ramas, sino que es una cuestión de índole social, económica, política, cultural, educativa, histórica, etc.
3. Las comparaciones estadísticas no pueden realizarse viendo qué número es más alto que cuál, o viceversa, hay que hacer otras cosas más complejas, científicamente hablando, que solo decir, en forma algo simple: que las cifras de Panamá son peores que las de Brasil por el hecho de que parezcan mayores, ni siquiera en proporción a la población, eso hay que demostrarlo con cálculos estadísticos certeros, no de forma visual.
Magister. Psicólogo social - estadístico.
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