Falencias
El Pulso del Turismo
Panamá, sobre todas las cosas, necesita una inyección de fomento a sitios de atractivos turísticos. Nos hace falta inyección Teutona, imaginación y empeño, no más excusas.
Falencias
Panamá, sobre todas las cosas, necesita una inyección de fomento a sitios de atractivos turísticos. Nos hace falta inyección Teutona, imaginación y empeño, no más excusas.
¡Buenos días Panamá!
¿Cuántos turistas han descendido desde Norteamérica para el feriado de Acción de Gracias?
La Chef Nadine Waechtner Moreno presentó en octubre un paquete todo incluido en el Grand Hyatt Playa del Carmen que incluye transporte aéreo, abarrotando totalmente el hotel para la fiesta del pavo el jueves.
Otros sitios, como el Viceroy Zihuatanejo ofrecieron un particular programa de bienestar con seminarios enfocados en administración del estrés, felicidad y salud.
Y es que los mexicanos sí saben de turismo y cómo atraer visitantes a la tierra de los carteles de la droga donde recientemente asesinaron una familia de mormones gringos.
VEA TAMBIÉN: Varelaleaks evidencian la doble moral y horrores ortográficos de los políticos
Aun bajo esas circunstancias que fomenta la erección de un estéril muro, hay un repleto total en la ocupación hotelera de la Riviera Maya esta semana.
Y es que los hoteleros y las autoridades de turismo comprenden clarito las preferencias de sus clientes.
En pantallas gigantes, el jueves desplegaron el desfile de Acción de Gracias de Macy's en vivo desde Nueva York y la totalidad de los 3 juegos de la NFL disponibles la víspera para que sus huéspedes prolongaran la fiesta consumiendo margaritas.
¡Órale pues, Thanksgiving de verdad, que se repita el año próximo!
Mientras tanto, aquí nos preparamos para el Black Friday, incitando la visita de cientos de viajeros centroamericanos sin recursos, para que compren chucherías que pasaron de moda, para que los comerciantes puedan rellenar sus anaqueles con más recién estrenados cachivaches para el día de la Madre y Navidad.
VEA TAMBIÉN: Jesús y la cura contra el cáncer
La mayoría de estos viajeros llegan por carretera ya que los precios de los pasajes aéreos de la región son los más caros del mundo por kilómetro recorrido, sin treguas para el "turismo de compras".
Se hospedan en hostales baratos de Calidonia porque aquellos centroamericanos de bolsillos profundos prefieren ir a Miami donde las ofertas sí son creíbles.
Esto, querido lector, no es turismo, es el engendro de mentes huecas a falta de creatividad.
Duele, porque teniéndolo todo, un escenario que se presta para maravillosas iniciativas, yerra por su esterilidad.
Nos estamos gastando un dineral en publicidad en los medios norteños donde ya el rugir de Santo Domingo, Cuba, Costa Rica y el Caribe, oferta no solo el destino sino apetecibles alternativas para todos los gustos.
Me contaba un hotelero que nos afectaba la lluvia.
¡Baldía excusa!
Es que no entiende que en el hemisferio norte acecha la temporada invernal, nieve, la tristeza del frío y la ausencia del sol.
¿Cuántos cientos de miles descienden en Juan Santamaría y Daniel Oduber Quirós, los aeropuertos de San José y Guanacaste en la vecina Costa Rica la víspera?
Ni la lluvia ni nada es un impedimento.
¿Cuándo aprenderemos los panameños, gobernantes y gobernados, a no recurrir a baladíes excusas?
Panamá, sobre todas las cosas, necesita una inyección de fomento a sitios de atractivos turísticos.
No solo el renacer del abandonado inventario existente, sino la creación de nuevos proyectos que inyecten de savia a una economía destruida por la dejadez de los políticos y la indiferencia ciudadana.
Escudriñen nada más Las Vegas, un desierto repleto de cascabeles y escorpiones, donde la sagacidad y el empeño humano revierten en 42 millones de visitantes en 2018.
A duras penas llegamos a 2 millones, con tanto canal, tanta historia y como nos describe el diario The New York Times: "An embarrassment of natural beauty" (una vergüenza de belleza natural).
¿Qué esperamos, por ejemplo, a sus 500 años, para finalmente remozar Panamá La Vieja, primera ciudad del Pacífico del continente, para que su derroche colonial, calles empedradas y un galeón restaurante, puedan servir para complementar al Casco Antiguo y resonar las anémicas cifras de ocupación hotelera?
Lo tenemos aquí mismo, a la vuelta de la esquina, ruinas abandonadas, como lo fue Múnich que posterior al bombardeo inmisericorde de los Aliados que destruyó el 90% de la ciudad, hoy recibe con su icónico reconstruido Hofbräuhaus, la taberna más antigua de la historia, que data de 1589, a más de 7 millones de turistas para el feriado de Oktoberfest.
Nos hace falta inyección Teutona, imaginación y empeño, no más excusas.
Líder empresarial.
Para comentar debes registrarte y completar los datos generales.