Cartas desde el frente europeo
Anáforas doctrinarias
Estos borregos mentales repiten hasta la saciedad el lema que se han aprendido. Una y otra vez; repiten, gritan y pelean por su eslogan. Solo conocen la violencia y los alaridos.
Cartas desde el frente europeo
Estos borregos mentales repiten hasta la saciedad el lema que se han aprendido. Una y otra vez; repiten, gritan y pelean por su eslogan. Solo conocen la violencia y los alaridos.
Todos los pensamientos autoritarios necesitan de un lema para ganar fuerza. Un mantra que debe ser repetido por todos los seguidores y que no debe ser criticado por nadie, ni de dentro, ni de fuera del movimiento. Todo aquel que se atreva a negarse a participar en esta letanía doctrinaria es señalado y menospreciado públicamente. Ahora mismo, estas “palizas” se dan en las redes sociales, pero ya hemos visto repudiables ejemplos de su puesta en práctica en el mundo físico.
Estos borregos mentales repiten hasta la saciedad el lema que se han aprendido. Una y otra vez; repiten, gritan y pelean por su eslogan. Solo conocen la violencia y los alaridos. Todo sea por defender el pensamiento único y la homogeneidad de la secta. Porque los berrinches y los arrebatos son las únicas formas que poseen para defender sus ideales. Y a estos solo los sostienen los finos hilos del miedo y la represión.
VEA TAMBIÉN: Mayo 1968 & 2020: ¿La historia se repetirá?
Si una idea solo existe por la vía del terror y el repudio hacia los no-creyentes, si su máxima bandera es la violencia, la demolición de propiedad cultural y la quema de libros; si no permite argumentación contraria u opiniones cruzadas, entonces esa idea está equivocada. Si una idea no puede hacer frente a cifras, datos y estadísticas; si su única consigna es el conflicto, si divide y separa a la población por clases y etiquetas, entonces esa idea es errónea y se debe luchar contra ella.
Pero cuando una idea así logra corroer el subconsciente de una sociedad y se impregna en su gente se crean ejércitos de radicales que defenderán la doctrina contra cualquier análisis opuesto.
Fanáticos que llevarán el estandarte hasta las últimas instancias y pelearán por él con todas sus fuerzas.
Actualmente distintos movimientos de este estilo se han diluido en el juicio colectivo y han empezado su lucha por la supervivencia. Muchas personas se han subido en el tren simpatizante para no ser catalogados como enemigos del nuevo sistema. Un sistema ruin e ineficaz que está tratando de enraizarse en la sociedad moderna. Por desgracia, lo está logrando. Está haciendo los cambios que quiere para poder conseguir más adeptos y utiliza todos los medios que tiene a su disposición para llegar lo más lejos posible.
VEA TAMBIÉN: Potenciales de la agricultura protegida en Panamá
Ya hemos visto palizas, saqueos, humillaciones y asesinatos contra los que se atrevieron a no seguir con el plan del grupo. Hemos sido testigos del derribo de estatuas, vandalismo a monumentos y quema de libros por no entrar dentro del relato de la facción. Y de seguir así, veremos la caída de Estados por no saber lidiar contra la asociación de exaltados y por acuclillarse frente a un grupo de maleantes extremistas.
Y es que los transgresores lobotomizados están ganando terreno. Arrebatando la unidad común y cambiándola por un sentimiento de lucha de clases, razas o religiones. Están enfrentando a los individuos para llevar a cabo sus cruzadas ideológicas. Ha marcado a los disidentes como indeseables, como los radicales, como los otros. Y no han visto nada que los frene por la maleabilidad de su discurso, por la sencillez de sus palabras y por la facilidad de su puesta en escena.
Por fortuna, la vida útil de estas doctrinas es corta. Así como son creadas, se destruyen. Quedan rezagadas en el olvido. Nuestra civilización no es perfecta, está llena de defectos. A la sociedad aún le queda mucho por mejorar, por crecer y por crear, pero no podemos suavizar el combate contra esos infames ideales y permitirles tirar por los suelos años de progreso por el hecho de no entrar en su macabro plan de cambio.
Estudiante panameño en España.
Para comentar debes registrarte y completar los datos generales.