Un baño, el lugar favorito para maquillarse en Nueva York
- Laura Dimon
Durante el ajetreado traslado matutino, casi todos los espejos están ocupados. Mujeres de todas las etnicidades, edades y estilos aguardan en la fila del baño.

Mujeres se alistan para el trabajo en un baño en la Terminal de Autobuses de la Autoridad Portuaria. Foto/ Mary Inhea Kang para The New York Times.
Con lápiz labial en mano, varias mujeres están paradas junto al mostrador. Todos los espejos están ocupados mientras sacan rímel, delineador de ojos y, de vez en cuando, una tenaza de sus bolsas. “¿Cómo están, señoritas?”, pregunta una voz con tonada cantada.
VEA TAMBIÉN: Exhibiciones exponen la verdad del racismo de E.E.U.U.
¿Estamos en Sephora? ¿Un mostrador de maquillaje en Macy’s o Bergdorf Goodman? Ni remotamente. Es el baño de mujeres en el segundo piso de la Terminal de Autobuses de la Autoridad Portuaria, y es uno de los lugares favoritos de Nueva York para arreglarse.
El ambiente tipo salón de belleza contrasta marcadamente con la reputación de la Autoridad Portuaria como un símbolo de algunos de los problemas más inextricables de Nueva York: la indigencia, la adicción a los opioides y las demoras crónicas del transporte. Pero todos los días, mujeres de prisa se detienen allí para arreglarse rodeadas por el murmullo alegre de las intendentes.
“Lo llamo el bar de belleza”, dijo Peninisular Rice, de 53 años, que tiene cuatro años limpiando el baño. Rice actúa como una directora de crucero, dirigiendo la larga fila de pasajeras y turistas a los cubículos de baño desocupados. “Pásale, cariño”, dijo con un gesto a una mujer una mañana reciente. “Entra, mi amor”.
VEA TAMBIÉN: Hacer la tarea de otros es negocio
Las intendentes calculan que cientos de mujeres llegan cada día para retocarse.
“Tratamos de darles el trato VIP”, afirmó Roxanne Allen, de 59 años, que tiene 30 años trabajando en la Autoridad Portuaria como intendente.
Durante el ajetreado traslado matutino, casi todos los espejos están ocupados. Mujeres de todas las etnicidades, edades y estilos aguardan en la fila del baño.
Muchas son visitantes frecuentes. Tatiana Zamis, de 26 años, dijo que trabaja como productora en la emisora de radio satelital Sirius XM, y todos los días llega al baño para maquillarse tras bajarse de un camión.
“La iluminación es buena. Hay espacio abierto”, dijo.
Zainab Khan, de 27 años, indicó que el lugar se ha vuelto un componente clave de su rutina matutina.
VEA TAMBIÉN: 'Zimdancehall' le canta al Gobierno de Zimbabue
“Me compro un café. Vengo aquí. Lo bebo a sorbos mientras me maquillo. Entonces estoy lista para el trabajo”, dijo Khan, gerente de producto en Stash, una app de inversión móvil.
“A veces alguien se me acerca y me pregunta cómo me apliqué el delineador, así que compartimos tips y técnicas de belleza y nos lamentamos del servicio de la compañía New Jersey Transit —eso siempre es divertido”, dijo.
La Autoridad Portuaria hace poco asignó intendentes a cada uno de los 14 baños en la terminal, que atrae a 260 mil pasajeros cada día entre semana.
Taylor Burton, estilista y maquillista, mencionó que siempre intenta conseguir un lugar cerca de un tomacorriente, donde puede enchufar su tenaza.
“Definitivamente es el baño público más limpio”, afirmó Burton, de 29 años.
Para comentar debes registrarte y completar los datos generales.