Mundo de Negocios
Petrolera más grande del mundo ansía cotizar en la bolsa
- The Economist
Algunos grandes inversionistas internacionales han expresado preocupación por la falta de liquidez en la bolsa saudita.

El año pasado, se comercializaron 232.000 millones de dólares en acciones en la Tadawul. Imagen: Pixabay
Hace tres años, Mohamed bin Salmán, el príncipe heredero de Arabia Saudita, sugirió hacer una colocación pública de hasta un cinco por ciento de las acciones de Saudi Aramco, la empresa petrolera más grande del mundo, a una valuación de dos billones de dólares.
A primera vista, ahora es un momento terrible para hacerlo. Hace un mes, unos ataques con drones suspendieron más de la mitad de la producción del gigante. El 7 de octubre, inquietudes relacionadas con la seguridad provocaron que Fitch Ratings bajara un nivel la calificación crediticia de Aramco. Para empeorar la situación, antes del ataque del mes pasado, los temores por una desaceleración económica que disminuiría la demanda de crudo ya habían arrastrado los precios del petróleo por debajo de su nivel.
Aramco, en apariencia impávida, sigue decidida a cumplir los planes de cotizar una porción de sus acciones. Mohamed y los ministros que están supervisando la oferta quieren que esto quede listo pronto. Para lograrlo, el mes pasado nombraron presidente de Aramco a Yasir Al Rumayyan, el director del fondo soberano de inversión de Arabia Saudita. Aunque suele evitar a la prensa, la empresa está invitando a reporteros a su enorme complejo en Dhahran.
Cuando un reportero la visitó esta semana, los ejecutivos presumieron las capacidades de Aramco, desde el análisis de perforación hasta la investigación sobre la eficiencia del combustible. Aún más importante, la empresa ha concebido nuevas políticas de dividendos y regalías, las cuales presentó a analistas bancarios el mes pasado. Nueve bancos están solicitando retroalimentación a inversionistas potenciales. A finales de octubre podría llegar el anuncio de la intención de cotizar.
Esta prisa tiene lógica. Ha habido muchas razones para demorar la oferta pública inicial de Aramco, desde preocupaciones por los riesgos legales de cotizar en el extranjero hasta el clamor por el asesinato del periodista Jamal Khashoggi en el consulado saudita de Estambul en octubre del año pasado. Sin embargo, la razón principal para la OPI —recaudar dinero para ayudar al reino a diversificar su economía— sigue siendo apremiante, y Aramco parece mejor preparada hoy que el año pasado.
En marzo, la empresa anunció que iba a pagar 69.000 millones de dólares por una participación del 70 por ciento en SABIC, una empresa petroquímica propiedad del fondo soberano de inversión saudita. En abril, la empresa emitió bonos para financiar el acuerdo, el cual servirá para que Aramco expanda su negocio subsecuente, una prioridad estratégica enfatizada por la decisión que tomó en agosto de comprar un veinte por ciento del negocio de refinería y químicos de Reliance, un conglomerado indio. La declaración de emisión de bonos se convirtió en un ensayo general de 469 páginas para las divulgaciones que requerirá la OPI.
VER TAMBIÉN: ¿Cómo trabajar para un jefe que tiene expectativas poco realistas?
Al mercado le gustó lo que vio. Los 111.000 millones de dólares de utilidad neta de Aramco en 2018 fueron casi el doble de lo obtenido por Apple, la empresa más rentable del mundo de las que cotizan en la bolsa, y más de lo que ganaron combinados los cinco gigantes petroleros más grandes que cotizan en la bolsa: Exxon Mobil, Royal Dutch Shell, B.P., Total y Chevron. Los inversionistas aceptaron con entusiasmo los 12.000 millones de dólares en bonos de Aramco.
En los últimos meses, Aramco también ha trabajado duro para garantizar a los inversionistas potenciales que no serán desatendidos por el hecho de que la empresa tenga un patrón real. En septiembre, la firma mencionó que en 2020 los accionistas que no son miembros del Estado recibirán una parte proporcional de “un dividendo de base anual” de 75.000 millones de dólares. La empresa quiere mantener el mismo pago para inversionistas minoritarios hasta 2024, aunque disminuya el dividendo total. Si aumentan los precios del crudo, sus dividendos podrían crecer. Mientras tanto, el Estado obtendría ganancias inesperadas cada vez mayores por las regalías cuando el petróleo se venda a más de 70 dólares por barril. Debajo de esa cifra, recibiría una regalía relativamente pequeña del quince por ciento.
La empresa sigue adelantes con sus planes de una oferta inicial en la Tadawul, el mercado bursátil de Riad. Algunos grandes inversionistas internacionales han expresado preocupación por la falta de liquidez en la bolsa saudita. El año pasado, se comercializaron 232.000 millones de dólares en acciones en la Tadawul, cerca de una vigésima parte del volumen de la Bolsa de Valores de Londres.
Sin embargo, el gobierno ha tomado medidas para liberalizar las reglas en la bolsa y está ansioso por promover el sector financiero del reino. Al cotizar en la Tadawul la empresa también se ahorrará el tipo de obligaciones legales que podrían surgir en una cotización realizada, digamos, en Nueva York. Parece que Aramco podría colocar un tres por ciento de sus acciones para finales del año, de acuerdo con una persona familiarizada con el asunto, antes de buscar una segunda cotización en el extranjero.
Que la OPI se dé como la concibió alguna vez Mohamed es otro asunto. Aramco ha negado los reportes de que el reino está presionando a familias sauditas para que sean inversionistas clave. Los inversionistas tienen razones para estar nerviosos. La empresa aseguró que la producción ha recuperado el nivel anterior a los ataques, pero estos fueron un recordatorio de que sus 257.000 millones de barriles de reservas demostradas no solo son particularmente vastas, sino que también están demasiado concentradas y son demasiado vulnerables.
Por último, Aramco debe decidir cuánto cree que vale. De acuerdo con Oswald Clint de Bernstein, una firma de investigación, una de las principales métricas para valuar una empresa energética es el rendimiento del dividendo. Las mejores empresas petroleras ofrecen un seis por ciento. Para que el pago de 75.000 millones de dólares de Aramco cumpla con ese porcentaje, se necesitaría una valuación cercana a 1,2 billones de dólares, una suma bastante menor de la que buscaba el príncipe originalmente.
INTERESANTE:
Las extrañas reglas de la economía mundial
Las acciones caen, ante mayor evidencia de desaceleración por la guerra comercial
Para comentar debes registrarte y completar los datos generales.