Reducir la cantidad carreras sería la muerte
- Egbert Lewis
- /
- /
- /
Realizar menos carreras afectaría directamente el nivel de ingresos de la empresa que administra el hipódromo y, eventualmente, a todos los que dependen directamente de la actividad.
Realizar menos carreras afectaría directamente el nivel de ingresos de la empresa que administra el hipódromo y, eventualmente, a todos los que dependen directamente de la actividad.
Hace buen rato hay un sector, minúsculo por cierto, que está cimentando la idea de que se lleve prácticamente a la mínima expresión la cantidad de carreras que se programan semanalmente en el Hipódromo Presidente Remón.
La idea, que hasta ahora no había trascendido de los pasillos, conversaciones de whatsapp y una que otra reunión en el claustro hípico, recientemente escaló hasta la Junta de Control de Juegos, adquiriendo con ello un grado más elevado.
Lo que se pretende es que no se programen más 21 carreras por semana y que los grupos de menos categoría sean compactados en lotes más poblados.
VER TAMBIÉN Yanquis de Nueva York tiene de hijo a los Mellizos de Minnesota, 3-0 y adiós
Otra idea que se ha planteado es que, por la falta de suficientes competidores, se permita que algunos grupos puedan darse por conformados con un mínimo de cuatro apuestas.
Ciertamente nos parece un despropósito que se plantee como solución programar menos carreras, cuando la meta debe ser aumentar la oferta para, eventualmente, ser más competitivos y lograr mayor demanda.
En primer lugar, reducir la cantidad de competencias, sería desconocer el contrato existente entre los dueños de caballos, el Estado y la empresa, en el que está establecido que son un mínimo de 24 carreras por semana, lo cual se ha venido respetando.
Ha sido así, porque las estadísticas demuestran que es el número mágico para, más o menos, cumplir con las expectativas de todos los actores de la industria.
Realizar menos carreras afectaría directamente el nivel de ingresos de la empresa que administra el hipódromo y, eventualmente, a todos los que dependen directamente de la actividad.
Desde la secretaría de carreras reportan que la inscripción semanal es bastante escuálida y que los ejemplares que aparecen el Programa Oficial responden, sencillamente, ¡a lo que hay!
Incluso, los invitamos a revisar la inscripción semanal para constar que un poco más de un tercio de los caballos inscritos son de los que componen los grupos de menor categoría.
VER TAMBIÉN Selección femenina, no nos fallen
Para nadie es un secreto que en los últimos meses se ha estado trabajando con presupuesto semanal para premios bastante limitado, pero ciertamente los lotes se presentan en función de los reportes de monta, que es donde realmente se confirma quiénes efectivamente pretenden competir.
Todos los hípicos añoramos que la mayoría de los caballos que compiten sean de buen nivel, pero eso es imposible. Hay caballos buenos, regulares, malos y malísimos en la mayoría de los hipódromos del mundo. Es una realidad que con la que tenemos que convivir.
Comprendemos que quienes invierten fuertes sumas de dinero anualmente en la renovación de sus cuadras, requieren de mayores oportunidades para tratar de recuperar su inversión o, por lo menos, perder menos.
Pero también hay que comprender que, aunque no nos gusten los caballos lisiados y los espectáculos poco competitivos, ellos son parte del sistema y de alguna manera contribuyen a sostenerlo.
Para comentar debes registrarte y completar los datos generales.