Aves rapaces conquistan el cielo panameño en su vuelo migratorio hacia el sur
Todos los años, en los meses de octubre y noviembre, el cielo de Panamá se pinta con la migración de las aves rapaces, una estrategia de supervivencia que la naturaleza nos regala.
Domiciano Alveo (izq.) y Ovidio Jaramillo cuentan las aves rapaces desde la azotea del Wyndham Panama Albrook Mall Hotel. Foto: Elisinio González G.
En un cielo despejado en Panamá, durante los meses de octubre y noviembre, con seguridad serás testigo de un fenómeno natural extraordinario: la migración de las aves rapaces.
Las verás girando en el cielo en una especie de remolino, desplazándose con la ayuda de las corrientes termales para no tener que aletear tanto. Así ahorran energía, mientras pasan de una corriente a otra.
De esta forma continuarán con su viaje, día tras día, descansando en los bosques durante la noche o cuando haya mal tiempo.
En los días nublados o lluviosos es poca o nula la actividad que se puede observar en el cielo. Las rapaces necesitan sol y el viento a su favor para desplazarse.
Son millones de aves rapaces que vienen escapando del frío de Norteamérica y pasan por la tierra del Canal con destino a Sudamérica, donde las temperaturas son más cálidas para fin de año.
Debido a que las aves rapaces son depredadores de nivel superior, su distribución ocupa grandes áreas. Estudios revelan que habitan la mayoría de los ecosistemas y son sensibles a la contaminación y otras perturbaciones humanas, sirviendo como excelentes indicadores biológicos de la salud del medio ambiente.
De allí nace la importancia de los resultados del conteo de aves, porque permiten entender mejor la vida, ecología, estado y necesidades de conservación de las poblaciones de aves rapaces de Norteamérica.
En tanto, los datos recogidos en los sitios de migración ayudan a los científicos a comprender el desplazamiento de las aves rapaces y las tendencias poblacionales, así como los cambios en el ambiente.
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Pandemia y el conteo de avesEl cerro Ancón, con una elevación de 199 metros en la ciudad de Panamá, es considerado uno de los principales sitios del mundo para el conteo de aves rapaces migratorias.
Para este año 2020, el conteo de rapaces en este sitio no ha sido posible durante los días que han transcurrido del mes de octubre. La pandemia del coronavirus canceló el paso al público en este lugar hasta segunda orden.
Esta decisión fue la que llevó a la Sociedad Audubon Panamá a buscar una solución, encontrándola en el punto más alto del Wyndham Panama Albrook Mall Hotel, que está ubicado muy cerca del cerro Ancón.
Por estos días allí se encuentran Ovidio Jaramillo y Domiciano Alveo, dos apasionados de la naturaleza y de las aves rapaces.
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Desde las 8:00 a.m. hasta las 4:00 p.m. los ojos de estos dos contadores de aves están clavados en el cielo.
Esperan pacientemente que pasen las rapaces, las cuales observan con binoculares, mientras registran la cantidad de grupos con un contador (clicker) que tienen en sus manos.
Volando a una gran altura y en grandes cantidades, resulta complicado distinguir las aves rapaces que invaden majestuosamente el cielo panameño.
Tanto Ovidio Jaramillo como Domiciano Alveo identifican las especies de rapaces según la forma de sus alas, el tamaño o forma de vuelo.
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"Siempre hay una tendencia. Al inicio de la temporada viene el gavilán aludo, que es pequeñito, las alas cortas y gruesas. Usualmente lo que hacemos es que contamos por la forma, hay uno pequeño, otro mediano y uno más grande. De esta forma nos guiamos, porque muchas veces vuelan muy alto", explicó Domiciano Alveo, quien desde el 2012 participa con la Sociedad Audubon Panamá en el conteo de aves rapaces migratorias.
De las especies de rapaces que pasan por Panamá, hay tres que viajan en grandes números: el gavilán de swainson (buteo swainsonii), el gavilán aludo (buteo platypterus) y el gallinazo cabecirrojo (cathartes aura).
Según la directora ejecutiva de Audubon Panamá, Rosabel Miró, solo el año pasado (2019) se contó un estimado de 1.831.680 de aves rapaces provenientes de Canadá y Estados Unidos, del 1 de octubre al 18 de noviembre.
Del estimado de rapaces que se contaron, un total de 1.212.544 fueron gallinazos cabecirrojo, 277.837 gavilanes de swainson y 247.960 gavilanes aludos.
Además, fueron contabilizadas 93.339 aves de otras ocho especies de rapaces.
La Sociedad Audubon Panamá, a través de su proyecto Rapaces de Océano a Océano, monitorea desde el año 2004 estas aves migratorias.