Situación boliviana
... su gobierno había guardado distancia de la religión cristiana y que en la Legislación Penal había penalizado la libertad de culto, aunque dicho presidente nunca dejó de identificarse con las creencias religiosas indígenas.
Una de las protestas callejeras contra el presidente Evo Morales, al que los opositores acusaron de haber montado un fraude para ganar las reñidas elecciones del pasado domingo 20 de octubre. Foto: AP.
Al estar a la distancia de la situación boliviana, es sumamente difícil e irresponsable, para mí, como para cualquiera, emitir opiniones, tanto a favor como en contra, de lo que está pasando en Bolivia en los últimos días, especialmente por la renuncia del presidente Evo Morales, pero, lo que sí llama mucho la atención, de acuerdo con lo que hemos leído y escuchado en los medios de comunicación social y en las redes sociales, es la participación activa y militante de muchísimas personas que profesan la fe cristiana, tanto católicos como evangélicos, ya sea en la toma del poder político en Bolivia o ya sea por la justificación que le han dado a dicha toma de poder, entre los que se cuentan políticos, militares y clérigos.
Parte de los argumentos que justificaron, aunque lo sucedido, para muchos, ha sido una culminación no constitucional del gobierno del referido presidente, más allá de si hubo o no fraude en las recientes elecciones presidenciales bolivianas, fue que su gobierno había guardado distancia de la religión cristiana y que en la Legislación Penal había penalizado la libertad de culto, aunque dicho presidente nunca dejó de identificarse con las creencias religiosas indígenas.
Las frases “llevar a Dios de vuelta al Palacio Quemado” y "regresar la Biblia al Palacio de Gobierno", son dos, de muchas, utilizadas, en estos días, por gran parte de los opositores del gobierno de Evo Morales.
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La Revista Proceso (edición 16/11/2019), divulgó: "A través de un decreto, Jeanine Áñez, presidenta interina autoproclamada de Bolivia, instruyó al Ejército boliviano para que reprima las manifestaciones contra el golpe de Estado a Evo Morales, y exentó de “responsabilidad penal” a los soldados que actúen en “estado de necesidad”; en otras palabras: prometió impunidad a los militares para asesinar o agredir a civiles, o llevar a cabo detenciones extrajudiciales.
Este decreto acentúa la brutal represión policiaca y militar que el gobierno “de facto” de Bolivia desata contra las manifestaciones que salieron para repudiar el golpe de Estado…". (Jeanine Áñez, cuando tomó posesión como Presidenta de Bolivia, dijo: "Han permitido que la Biblia vuelva a entrar al Palacio de Gobierno".).
En esto de “cristianos” tomando el poder terrenal (por la fuerza o no), cito, para reflexionar, lo siguiente: “Mi reino no es de este mundo” (Juan 18:36), “Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas” (Romanos 13:1), “Se debe orar por los que gobiernan y por todas las autoridades, para que podamos gozar de una vida tranquila y pacífica, con toda piedad y dignidad” (1 Timoteo 2:2) y “Someteos, por causa del Señor, a toda institución humana” (1 Pedro 2:13).
Abogado.