Evolución histórica de la Biblioteca Pública Hortensio de Icaza
La biblioteca, a través de los años, ha subsistido con poco apoyo de las instituciones y autoridades educativas con programas dirigidos a la comunidad, atendiendo los préstamos a domicilio.
Al centro, la primera biblioteca pública de La Chorrera, Hortensio de Icaza. Foto: Cortesía.
Las primeras bibliotecas en el distrito de La Chorrera (actual cabecera de la provincia de Panamá Oeste), fueron de índole personal con colecciones de pequeños libros entre familias del poblado. Durante los años treinta, funciona una biblioteca escolar en la Escuela Pública de La Chorrera, que después se llamó Escuela República de Costa Rica.
El profesor Arturo Guzmán Navarro señala que la Biblioteca Pública de La Chorrera comienza sus funciones propiamente en 1942, en una casita de madera, al lado donde se encuentran hoy las oficinas de recaudación del Idaan.
El nombre de este primer recinto fue Tomas Martin Feuillet. En 1970, la pequeña biblioteca es demolida para dar inicio a la construcción de un anexo en las edificaciones de la primera alcaldía de La Chorrera, situada al frente donde se encuentra actualmente el museo de La Chorrera, en la calle Real.
En 1972, bajo la administración del alcalde Temístocles Arjona, la biblioteca inicia sus labores en la calle 2 de noviembre, cerca de la iglesia San Francisco de Paula. Cabe señalar que lleva el nombre del poeta y escritor Hortensio de Icaza en honor a su papel en que esta nueva sede fuera trasladada.
La biblioteca, a través de los años, ha subsistido con poco apoyo de las instituciones y autoridades educativas con programas dirigidos a la comunidad, atendiendo los préstamos a domicilio. La comunidad estudiantil antes del virus de la COVID-19 era frecuente en la institución, a pesar de la escasez de libros y poco material.
La activista Mery Rodríguez señala que entre los cambios que se necesitan están: un sistema electrónico de registro de usuarios, el que permite el préstamo de libros al lector, actualización del librero principal y de referencia, destinar un sitio para la lectura y que permita la concentración de quienes lo utilicen, dotar a todos los funcionarios de los equipos y la capacitación necesaria para utilizarlos y, en lo posible, un tercer piso que funcione como punto de reunión para actividades académicas y culturales.
La buena administración y apoyo del personal, que no ha dejado los servicios y buena atención a los usuarios y a la comunidad, ha permitido que la biblioteca subsista a través de los años. El apoyo en la logística de dirección por parte del Ministerio de Educación ha sido fundamental en el devenir de esta institución.
Actualmente cuenta con siete funcionarios municipales y dos nombrados por el Ministerio de Educación.
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Profesor de Geografía e Historia.