Los vitrales de San Antonio de Papua
Publicado 2007/06/01 23:00:00
- Yaritza G. Mojica H.
Son composiciones hechas con vidrios de colores que decoran grandes ventanales y son utilizados para manifestar expresiones religiosas de gran valor.
HACE 40 años, en lo alto de la urbanización Miraflores se edificó un reluciente templo con una estructura clásica diseñada por dos grandes arquitectos: Richard Holzer y Gustavo Schay. Este compendio de ideas dio como resultado la Iglesia San Antonio de Padua.
La historia de este templo se ve envuelta en luchas como la realizada por Sara Sotillo, pionera de esta urbanización y obras de artes de gran valor histórico como los vitrales, esas hermosas composiciones hechas con vidrio de colores que decoran grandes ventanales.
Otra de las grandes majestuosidades del templo San Antonio de Padua es el crucifijo con una altura de 6.50 metros.
Está suspendido en el presbiterio del altar, elaborado con el arte del tallado, en madera fina obra del escultor Francisco López.
La estructura arquitectónica también forma parte de la memoria del templo. Fue premiada por la Sociedad Panameña de Ingenieros y Arquitectos (SPIA), en el año de 1966.
Los vitrales de San Antonio ilustran escenas bíblicas que cumplen con dos propósitos: promover el aprendizaje religioso a través de imágenes y crear un ambiente que envuelva al feligrés, estimulando en el creyente un sentimiento místico ante la "luz divina" manifestada en la luminosidad.
Esta obra admirada por mucho visitantes en las misas dominicales es creación de la Casa Velásco, en Cali, Colombia. Data de los años de 1967, cuando fue inaugurada por Monseñor Tomás Alberto Clavel.
En la entrada principal del templo, alzando la vista se observa la gloria de San Antonio, tal como lo describió el párroco Francisco Bermúdez, a través de muchos colores. "Esto representa la vida del taumaturgo en sus 4 aspectos; la cristología, mariología y los milagros de la eucaristía", dijo Bermúdez, párroco de esta iglesia.
Un arco de vitrales alrededor del presbiterio del altar, embellece el templo, representa la trinidad y la vida simbólica de los cuatro evangelistas: Juan, Lucas, Mateo y Marcos.
Las paredes del templo están ilustrados con pasajes bíblicos a través de grandes ventanales que son utilizados en dos formas, uno como un medio de evangelización y el otro, una forma de iluminación.
De acuerdo al padre Bermudez, el equipo de feligreses trabaja en pro de la educación en la fe y la vida cultural.
Más allá del ámbito pastoral, los feligreses de San Antonio trabajan por la cultura en favor del país; así lo hicieron por años organizando los festivales de canto para los niños desde los años de 1974 hasta 1979.
Los actos de bondad en favor de los más necesitados es otra forma de seguir fielmente los misterios divinos.
Cada día 13 de cada mes, la comunidad entregan bolsas de comida para los pobres del área, todos los artículos son donados por los muchos fieles que asisten a las misas.
Leoncia Iriarte tiene 105 años de edad y es una de las más fieles creyentes de San Antonio, tanto así que es uno de los pilares y ejemplo de vida cristiano para muchos de los moradores de Miraflores.
Muchos de los proyectos que se han llevado a cabo es gracias a la colaboración de los fieles y de las actividades económicas que realizan para su sostenimiento, como ejemplo de solidaridad cristiana.
La historia de este templo se ve envuelta en luchas como la realizada por Sara Sotillo, pionera de esta urbanización y obras de artes de gran valor histórico como los vitrales, esas hermosas composiciones hechas con vidrio de colores que decoran grandes ventanales.
Otra de las grandes majestuosidades del templo San Antonio de Padua es el crucifijo con una altura de 6.50 metros.
Está suspendido en el presbiterio del altar, elaborado con el arte del tallado, en madera fina obra del escultor Francisco López.
La estructura arquitectónica también forma parte de la memoria del templo. Fue premiada por la Sociedad Panameña de Ingenieros y Arquitectos (SPIA), en el año de 1966.
Los vitrales de San Antonio ilustran escenas bíblicas que cumplen con dos propósitos: promover el aprendizaje religioso a través de imágenes y crear un ambiente que envuelva al feligrés, estimulando en el creyente un sentimiento místico ante la "luz divina" manifestada en la luminosidad.
Esta obra admirada por mucho visitantes en las misas dominicales es creación de la Casa Velásco, en Cali, Colombia. Data de los años de 1967, cuando fue inaugurada por Monseñor Tomás Alberto Clavel.
En la entrada principal del templo, alzando la vista se observa la gloria de San Antonio, tal como lo describió el párroco Francisco Bermúdez, a través de muchos colores. "Esto representa la vida del taumaturgo en sus 4 aspectos; la cristología, mariología y los milagros de la eucaristía", dijo Bermúdez, párroco de esta iglesia.
Un arco de vitrales alrededor del presbiterio del altar, embellece el templo, representa la trinidad y la vida simbólica de los cuatro evangelistas: Juan, Lucas, Mateo y Marcos.
Las paredes del templo están ilustrados con pasajes bíblicos a través de grandes ventanales que son utilizados en dos formas, uno como un medio de evangelización y el otro, una forma de iluminación.
De acuerdo al padre Bermudez, el equipo de feligreses trabaja en pro de la educación en la fe y la vida cultural.
Más allá del ámbito pastoral, los feligreses de San Antonio trabajan por la cultura en favor del país; así lo hicieron por años organizando los festivales de canto para los niños desde los años de 1974 hasta 1979.
Los actos de bondad en favor de los más necesitados es otra forma de seguir fielmente los misterios divinos.
Cada día 13 de cada mes, la comunidad entregan bolsas de comida para los pobres del área, todos los artículos son donados por los muchos fieles que asisten a las misas.
Leoncia Iriarte tiene 105 años de edad y es una de las más fieles creyentes de San Antonio, tanto así que es uno de los pilares y ejemplo de vida cristiano para muchos de los moradores de Miraflores.
Muchos de los proyectos que se han llevado a cabo es gracias a la colaboración de los fieles y de las actividades económicas que realizan para su sostenimiento, como ejemplo de solidaridad cristiana.
El 13 de junio celebrarán las fiestas patronales de San Antonio, para conmemorar la vida de este gran hombre taumaturgo.
La comunidad, el consejo parroquial, en conjunto con el párroco Bermudez han organizado las novenas, con el lema "El Señor nos hable en el camino". Estas inician desde el lunes 4 hasta el 12 de junio y culmina con las festividad, el 13.
Contarán con diferentes actividades para atraer la participación de las personas del lugar, tales como caminatas en familia, eucaristías, procesiones, desayunos para los pobres y matrimonios comunitarios.
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